ANA VANESSA CARATACHEA DICTA CONFERENCIA “CADA DÍA MÁS HUMANA MENOS PERFECTA Y MÁS FELIZ”

El Instituto de la Mujer Sahuayense, a cargo de la C. Karla Teresa Hinojosa Pérez y la Directora de Alerta y Equidad de Género, C. Fabiana Rojas Ochoa; en conocido restaurante de esta ciudad de Sahuayo, tuvieron a bien invitar a un considerable número de mujeres de la localidad con la finalidad de que fuesen parte de la Conferencia CADA DÍA MÁS HUMANA MENOS PERFECTA Y MÁS FELIZ impartida por la Lic. Ana Vanessa Caratachea Sánchez.

A este evento acompañaron a las funcionarias municipales y a la conferencista el Presidente Municipal, Arq. Jesús Gómez Gómez; su esposa la Sra. Paola Mercado Peña; así como la Presidenta del DIF Sahuayo, Sra. Luz María Gómez Flores, las Regidoras Alma Rosa Farías Chávez, Sandra Lucía Anaya Gómez, Emma Ayala Oliveros y la Lic. Mónica Lariza Pérez Campos en representación de la Diputada Local del Distrito 04, Gaby Ceballos.

La Conferencia verso sobre los siguiente tópicos:

Cada día soy más humana, menos perfecta y sin embargo más feliz.

Me he convertido en mi propia medicina, en la más importante.

Tal vez sean los años, pero al final he comprendido que a esta vida llegamos para «ser» y «dejar ser».

Porque no vale la pena perderse en los otros para dejar de ser una misma, ya que quien me quiere distinta, sencillamente, no me quiere.

A menudo suele decirse aquello de que «no hay mayor sabiduría que la de conocerse a uno mismo».

Es cierto, no obstante, es más sabio aún el que conociéndose, establece una alianza fuerte con su propio ser para dirigirse allá donde en paz consigo mismo ha decidido.

Porque el conocimiento sin acción no tiene sentido, no es más que un capricho.

Porque quien conoce sus tristezas debe hallar la valentía para aliviarlas.

Estoy despierta por dentro y por fuera, soy mi propia medicina, mi talismán, un corazón rebelde que ya no quiere amores cautivos. Soy más humana, menos perfecta y más feliz.

Alguien tan valiente como para amarse a sí misma cada día, libre de esas mentes pequeñas que dicen que mis sueños son demasiado grandes. Puede parecernos curioso, pero a menudo, en el contexto del crecimiento personal hay quien afirma que las personas nacemos dos veces.

La primera cuando llegamos al mundo, la segunda cuando descubrimos el dolor emocional por primera vez, la pérdida, la fractura de lo que hasta ese momento eran nuestros cimientos.

El sufrimiento es a veces la antesala de un nuevo renacimiento.

Ahí donde debemos convertirnos en nuestras propias sanadoras, brujas de la vida que con dedos artesanos remiendan y cauterizan sus propias heridas invisibles.

El aprendizaje que obtenemos de ello no se olvida, nos convierte en el ser hermoso que somos ahora,mujer corazón en el suéter

Menos perfecta, más sabia.

La mujer casi siempre está supeditada a unos cánones sociales donde se le exige la excelencia.

Es necesario ser una buena hija, una buena esposa, una madre perfecta y por supuesto, cuidar de esa apariencia donde la arruga, la estría, la celulitis y el kilo de más está prohibido.

Solo cuando una se sabe menos perfecta y se alza orgullosamente en rebeldía frente a estos esquemas, alcanza la auténtica felicidad.

Un dato curioso que se nos vende en ocasiones a las mujeres es que, a pesar de todo ello, tenemos siempre una mala imagen de nosotras mismas. Tanto es así, que basta con hacer una pequeña prueba: ponemos en el buscador «autoestima+ mujer» y encontraremos al instante miles de espacios orientados a ofrecer estrategias sobre este tema.

Se nos define a instantes como «frágiles», más tarde como «guerreras«, a continuación como afectadas por el «síndrome de Wendy« y al poco, como ejemplos de lucha cotidiana y como pilares de nuestras familias en el día a día. Es como si de alguna manera, la propia sociedad jugara a definirnos, cuando en realidad, las mujeres saben muy bien quiénes son, lo que quieren y cómo pueden conseguirlo. Sin embargo, son nuestros propios entornos sociales quienes más barreras suelen colocarnos en estas aspiraciones, mujer letras en rostro. Soy ya esa mujer que no necesita demostrar nada a nadie Soy ya esa mujer que no necesita demostrar nada a nadie

Soy esa mujer que ya no necesita demostrar nada a nadie. Hace tiempo que me cansé de complacer, de dar explicaciones a oídos sordos.

Así continúo esta interesantísima charla que sostuvo Ana Vanessa Caratachea Sánchez, con las féminas asistentes, mismas que salieron satisfechas de la misma y quienes felicitaron al H. Ayuntamiento Municipal de Sahuayo y a Karla Teresa Hinojosa Pérez y Fabiana Rojas Ochoa por haberles brindado esta experiencia

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